El primer relámpago me arranca una sonrisa.
Hace media hora que mi ventana está abierta y la espero.
Cuando la siento llegar, me acurruco junto a ella. Una vez alguien me dijo que la lluvia lava todo.
Las calles, las casas, los árboles.
Yo creo que la lluvia también lava a las personas. Por dentro y por fuera.
Por fuera, a quienes se atrevan a enfrentarla. Por dentro, a quienes se atrevan a escucharla.
Cierren los paraguas señores, no vale la pena intentar eludirla.
Hoy me siento acá, porque quiero ver qué dice.
Tal vez no diga ella, tal vez sólo sea eco de lo que yo quiero decir.
El olor de la tierra mojada me invade hasta sofocarme.
La lluvia lava todo nena, nunca te olvides. Los pasos, la tristeza, algunas miradas.
La lluvia lava todo nena.
La lluvia lava todo.