A continuación, comparto con Uds. un texto de mi querida amiga, Doña María.
Que lo disfruten!
UNA CITA CAGADA

Las palomas me odian y yo las odio a ellas. Las palomas me arruinan una cita de plaza porque siento que me están mirando fijo todo el tiempo y no puedo chapar tranquila.
Hoy fui a dominguear a una plaza a hacerme la wild life. Y ahí estaban las muy putas. Miles, millones de palomitas grises y espantosas que me pulularon por la cabeza toda la puta hora en que intenté tomar mates con mi candidato. El me cebaba el matecito y yo no podía dejar de pensar en que una de esas ratas aladas me estaba acechando a punto de cagarme el encuentro con un garco en la ropa. Porque son así de sucias y desubicadas.
Yo siento que me miran fijo y que cuando abren las alas es porque me tienen en la mira y me están por atacar. Y lo hicieron. Porque no tienen reparo, porque no me da para decirle "bancame paloma, no me cagues la cita que hace años que no tengo un pibe que me quiere ver de día". Era una que tenía un par de plumas blanquitas pero que abundaba en grises y marrones. Si la ven por ahí, mandenle una carta bomba de mi parte y que haga de paloma mensajera. Paloma de mierda.
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